Todas las réplicas de
Arte jesuítico-guaraní

En 1887, por iniciativa de Francisco Pascasio Moreno, director del Museo de La Plata, el viajero naturalista Adolfo de Bourgoing emprendió la búsqueda de artefactos que hubiesen pertenecido a antiguos establecimientos misionales jesuitas. Recorrió la localidad paraguaya de Trinidad, fundada por los jesuitas en 1712, y, en la provincia argentina de Misiones, las ruinas de San Ignacio Miní, Mártires, Santa María Mayor, Concepción del Bermejo, Loreto y Apóstoles, correspondientes a las misiones jesuíticas instaladas allí en 1580. Obtuvo finalmente treinta y cuatro piezas que constituyeron dos colecciones. Una de ellas consta de objetos de piedra, y la otra de una campana de bronce y de cuatro figuras de ángeles y dos relieves ornamentales tallados en madera.
Estos últimos siete ejemplares, que hoy forman parte de la colección del Museo de La Plata, son los que presentamos aquí en forma de réplicas.

En estas obras resulta ostensible el dominio ideológico jesuita, y en ellas existen pocas incorporaciones de elementos culturales locales. El artista guaraní fue, a la vez, un formidable pero anónimo ejecutor, inhibido en su libertad de expresión.

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