Inauguramos el “Museo Jacobacci”

 

El histórico inmueble en que viviera el Ing. Guido Jacobacci en la localidad de San Antonio Oeste, provincia de Río Negro -que estaba siendo recuperado desde 2014 por la Municipalidad local y la Fundación Azara- quedó inaugurado como museo este sábado.

                                   

En noviembre de 1908 el ingeniero Guido Jacobacci y su familia se instalaron en una casona que -aún hoy pese al tiempo transcurrido- permanece en pié frente a la ría de San Antonio Oeste, provincia de Río Negro, y que ahora se inaugurará como museo.

La histórica y mítica casa, construida en pinotea y con techos de chapa, simboliza el inicio de las obras del ferrocarril, que hizo pie en San Antonio Oeste y que llegó hasta el lago Nahuel Huapi. Aunque para el final debieron transcurrir por lo menos veinticinco años más (1934).

El ingeniero Guido Jacobacci nació en Módena, Italia, en 1864. Estudió en la Universidad de Turín. En 1890 emigró a la Argentina donde se casó con Cesira Pelleschi, con quien tuvo cuatro hijos: Juan, Jaime, Alfredo y Ernestina. En nuestro país ejerció su profesión de ingeniero y, entre otras cosas, en 1906 realizó el estudio de la construcción del puerto de Buenos Aires y diseñó las vías en el lugar y de la red de subterráneos. También trabajó en la construcción de los ferrocarriles de Patquía-Chilecito, en la Rioja, y de Villa María-Rufino, en Córdoba.

En 1908 fue nombrado por el Ministro de Obras Públicas, Dr. Ezequiel Ramos Mexía, Jefe de Ferrocarriles Patagónicos, para comenzar la construcción de la línea férrea entre el puerto de San Antonio y el lago Nahuel Huapi. Así fue como el 13 de noviembre de 1908 desembarcó en San Antonio una comisión de ingenieros dirigidas por Jacobacci y el subdirector, Carlos Brebbia. Dos días más tarde, en el vapor “Pellegrini”, llegó desde Buenos Aires un cargamento con rieles, durmientes, accesorios y un contingente de 110 hombres.

A fines de 1909 se habían concluido los primeros 110 kilómetros de vías, a la altura de Valcheta. El 20 de marzo de 1910 desembarcó en el flamante Puerto de San Antonio, el señor Presidente de la Nación, Dr. Figueroa Alcorta, con una nutrida comitiva encabezada por el Dr. Ramos Mexía y por el Vicepresidente Dr. Roque Sáenz Peña, quien sería sucesor del nombrado presidente. Fueron recibidos y agasajados por representantes del ferrocarril, encabezados por el ingeniero Jacobacci, y un núcleo de representantes de la población de San Antonio. Emprendieron el viaje a punta riel, o sea Valcheta, y se procedió a la inauguración oficial del primer tramo. En un galpón del ferrocarril se sirvió un almuerzo y allí el Presidente Figueroa Alcorta pronunció un corto discurso. Dijo, entre otras reflexiones: “En 1810 se abrió a la vida una nueva nación, en 1910 se abre a la vida una nueva región”.

Las obras continuaron hasta el año 1913, cuando el Estado Nacional decidió paralizarlas y ubicar la estación terminal en el kilómetro 392, 4 kilómetros al oeste de la estancia Maquinchao. El ingeniero Jacobacci, viendo que la obra no se concretaría, presentó su renuncia, y viajó con su familia a Florencia, Italia. Con el inicio de la primera guerra mundial regresó con su familia a Buenos Aires. Su hijo mayor Juan se enferma de tuberculosis. Conoce a Samuel Lafone Quevedo (director del Museo de La Plata), que le recomienda para el joven un retiro en Andalgada, Catamarca. El ingeniero Jacobacci se trasladó a la provincia de Catamarca, donde falleció el 10 de junio de 1922 en Andalgá.

 

La histórica casa

 La construcción de la casa se adquirió a la firma John Wright, que fue la encargada de proveer todas las construcciones pre-armadas (de madera y chapa de zinc) relacionadas con el proyecto de Ferrocarriles Patagónicos.

En esta casa, inaugurada el 12 de febrero de 1909, habitaron el ingeniero Guido Jacobacci con su familia, el sub-director don Carlos Brebbia y el contador Jaime Sestini.

En una dependencia aparte estaban la cocina y las áreas de servicio. Dada la ausencia de fuentes de agua dulce, la casa cuenta con un aljibe de 11 m3, que tardó diez meses en recibir su primer caudal de agua de lluvia.

En el año 2010 fue declarada Monumento Histórico Municipal y en 2014 se inició su recuperación con el fin de que se convirtiera en museo, mediante un convenio celebrado entre la Municipalidad de San Antonio Oeste y la Fundación Azara.

 

El museo

El histórico inmueble es ahora sede del museo de ciencias naturales y antropológicas de la costa patagónica. Sus salones serán dedicados a exhibiciones de geología, paleontología, biología marina, arqueología y etnografía local. Así el histórico inmueble recuperado cumple la función de atesorar a su vez un importante patrimonio cultural y científico. El museo también incluye desde luego tres salas dedicadas a la historia de la propia casa, sus moradores y el ferrocarril.

Asimismo en el predio circundante se exhibe algunas piezas que contextualizan la época de la que data la casa, por ejemplo una máquina a vapor que se encuentra en restauración.

Compartir